Juan Francisco Ruiz Balmaceda. (1732-1792)

 

 Nació en Galilea el 18 de abril de 1732.  Se trasladó a Chile a la llamada de su tío, el oidor Juan de Balmaceda Cenzano, conjuntamente con su primo carnal Pedro Fernández Balmaceda. 

 

En 1776 es nombrado Tesorero de Tabacos del reino de Chile y en 1780 Comisario General de la Caballería.  Once años más tarde es nombrado Administrador General de Tabacos. Es de suponer que su carrera política estuvo siempre orientada y apoyada por su tío, Gobernador General de Chile en aquellas fechas.  Estuvo casado con Antonia de Ovalle y Aguirre, nacida en Santiago de Chile y descendiente de los marqueses de Montepío. Tuvieron nueve hijos, cinco de los cuales fueron religiosos.

 

Al  morir su tío el Oidor, éste ordenó a sus albaceas que fundaran un mayorazgo (Mayorazgo de Ibacache), sobre parte de sus posesiones del cual debía gozar con preferencia (no sabemos por qué) su sobrino Pedro Fernández Balmaceda y sus descendientes, y después, y solamente a falta de estos, su otro sobrino Juan Francisco Ruiz de Balmaceda y los suyos. No obstante el oidor dispuso que la estancia de "Pangue con sus ganados y bienes muebles, deducido el costo de sus exequias" se repartiese por igual entre los dos . El resto de los bienes ordenaba que los heredase aquel que poseyera el mayorazgo a fin de que fueran agregados al vínculo. De cualquier manera a ambos los dejaba bien arropados.

 

Muerto sin descendencia su primo Pedro, y tal y como estaba estipulado en el testamento del oidor, la posesión del  mayorazgo de Ibacache pasa a la línea de la familia de  Juan Francisco Ruiz Balmaceda. Pero al haber muerto éste ya, la posesión debía de pasar a su primogénito llamado Ignacio Ruiz de Balmaceda, pero su demencia hizo que el vínculo pasase a su hermano, el presbítero José Francisco Ruiz de Balmaceda  que nació el 2 de octubre de 1772. Cursó latín y filosofía en el convictorio de San Carlos. Quiso profesar como lego franciscano pero siguiendo prudentes consejos ingresó en el clero secular y fue ordenado sacerdote.

 

Las virtudes de este sacerdote hicieron que cuando entró en posesión del mayorazgo se creyera obligado a pasar largas temporadas en la hacienda de Ibacache donde enseñaba a leer y a escribir a los hijos de los inquilinos. Los pobres eran favorecidos a manos llenas por el presbítero y para ellos nunca hubo malas cosechas.  También el hospital de mujeres de San Francisco de Borja fue destinatario de su talante magnánimo.

 

Esta vida entregada por entero al ejercicio de la caridad no contribuyó en nada al progreso de las propiedades dejadas en mayorazgo por el oidor. Antes, al contrario, fue una causa poderosa de estancamiento e incluso atraso.  Apoyado en estas consideraciones don Francisco Valdivieso Ordóñez, casado con la  cuarta hermana del presbítero, a la cual tocaba en sucesión el mayorazgo, se presentó a la justicia en el mes de agosto de 1824 solicitando se le diera el derecho sobre el vínculo, a su mujer Josefa Ruiz de Balmaceda.

 

Por sentencia de 7 enero de 1825 de don José Gabriel Palma, mandó poner en posesión interina del mayorazgo al señor Valdivieso Ordóñez con la obligación de dar los alimentos cóngruos a su cuñado el sacerdote. Posiblemente aconsejado por algunos amigos, el presbítero tomó la determinación de hacer donación, por escritura pública de 1º de febrero al hospital de mujeres de San Francisco de Borja de todos los beneficios del mayorazgo del oidor por un término de nueve años. Este mismo juicio volvió a repetirse ocho años después por haber otorgado el sacerdote Ruiz de Balmaceda una segunda escritura de 13 de julio de 1833 por la cual donó al mismo hospital de San Francisco de Borja, ahora sólo la mitad de los productos del mayorazgo. La Corte, por sentencia de 11 de octubre de 1837 declaró nula está donación y confirmó las sentencias ya dictadas sobre este asunto. Don Juan Francisco Ruiz de Balmaceda Ovalle murió en Santiago el 2 de noviembre de 1842.

 

Su cuñado Francisco Valdivieso Ordóñez, quien en razón de su matrimonio se hace finalmente con el mayorazgo establecido por nuestro paisano Juan  Balmaceda, era un rico agricultor que había nacido el 4 de octubre de 1764. De su matrimonio con Josefa Ruiz de Balmaceda Ovalle, que murió en 1850 con 78 años, tuvo seis hijos. Al primer hijo de su primogénito, llamado Miguel Estanislao Valdivieso, le tocó esvincular las propiedades del mayorazgo de acuerdo con la ley de 1852, dando fin así a la existencia del vínculo.

 

Juan Francisco Ruiz Clavijo murió el 31 de octubre de 1792.