EPISTOLARIO DE D. DIEGO DE TEJADA
CON DOMINGO DE HOA
La Fundación del convento de las carmelitanas de San Sebastián dio ocasión a un
frecuente intercambio epistolar con su amigo Domingo de Hoa, como hemos relatado
anteriormente, entre los años 1661 y 1664. Se conservan 63 cartas casi todas
ellas escritas por el obispo y muy pocas por su administrador. De todas ellas,
publicadas por Luis Murugarren en el Boletín de Estudios Históricos de San
Sebastián, vamos a transcribir las que, a nuestro juicio mejor reflejan los
pormenores de la construcción del convento, en el que nuestro obispo puso todo
su empeño.
EPISTOLARIO
Pamplona, 9
de julio de 1661
Padre mío, he
recevido la relación y testimonio en el negocio sobre la fundación de el Contº y
vienen muy buenos de que hoy, muchas gracias a Vm y, para que se dé cumplimiento
a todo lo que se pide de Madrid, falta el consentimiento de la provincia en
Junta de Diputación; o, si no, si Vm pudiese juntar a los diputados lo haga y
que éstos den su consentimiento, y juntamente es menester que Vm discurra qué
será necesario gastar para que la Basílica de Santa Ana esté para hacer las
monjas su avitación con todo lo demás aderente de casa e iglesia y, según esto,
enviarme una certificación ante escribano, legalizada de otros dos, para que yo
pueda remitir todo lo demás aderente de la casa e iglesia, para que yo pueda
remitir todo, y perdone Vm este embaraço y le guarde Nuestro Señor, como deseo.
Diego,
obispo de Pamplona.
San
Sebastián, 12 de julio de 1661
Yllmº señor:
he recivido la carta que Vs I. Ha sido servido escrivirme con aviso de que la
relación que remití de la hacienda de doña Simona pareció bien a Vs I. , porque
quedó consolado. Y en cuanto a los papeles que Vs. I. Pide de la aprobación de
la Villa de Scriptura y poder que se otorgaron con el vicario general, haciendo
fuerza de la carta de Vs. I. He introduçido su expediente con los del
regimiento
y están con mucho gusto en hacer la ratificación de lo pasado con nueva
instancia y súplica as Su Majestad con loaçión y aprobaçión de las diligencias
echas hasta aquí; y, para dar en el blanco fijo, ha pareçido hayan insertos en
esta nueba rartificaçión la scriptura y poder que se otorgaron y, para este fin,
se están copiando, y sin perder punto se remitirán a Vs. I. Quanto antes sea
posible, y para entonces se procurará también reconosçer a Santa Ana y embiar a
Vs. I. relaçción de lo que se podrá gastar en prevenir el primer alojamiento de
las monjas. La se Santa María
y su hijo vesan a Vs. I. con todo rendimiento, y todos deseamos guarde Dios a
Vs. I. los muchos años que hemos menester.
De San
Sebastián, a 12 de julio de 1661
Criado de Vs.
I. que S. M. V.,
Domingo de Hoa
Contestación
de D. Diego en el pliego de la carta anterior.
Señor mío: Vm.
Y yo nos hemos engañado. Los papeles que yo pido no son los que Vm de dice en
esa, sino licencia o consentimiento de la provincia; que los demás ya estaban
acá. Si en la provincia ay diputados que despachan en nombre de ella mientras
no ay Junta, puede sacarse… De manera que lo que pido es: consentimiento de la
Provincia para la Fundación y tanteo de lo que se puede gastar en poner la casa
y la yglesia abitable con declaración de los alarifes.
Diego, obispo
de Pamplona.
Pamplona, 16
de julio de 1661
Agradezco a
Vm. El cuidado que pone en la solicitud de los papeles y los guardo para que
acavemos de conseguir esta licencia que me questa mucha desazón. Por vida de Vm.
No aya descuido en esto, ni tampoco en adbertirme quanto sea de su gusto, que lo
haré con muy buena voluntad.
Dios guarde a
Vm. Como deseo.
Diego, obispo de Pamplona
V.S.M. de
Vm. Diego, Obispo de Pamplona
Murió mi
vicario general; me lo encomiende Dios.
Pamplona, 23
de julio de 1661
Señor mío:
doy a Vm. Infinitas gracias por lo mucho y bien que a travaxado en la
disposición de los papeles
tocantes a la fundación del convento de las carmelitas que pretendemos hacer en
la basílica y casa de Santa Ana desa muy noble villa, con su consentimiento, en
la forma que se capituló
po mi vicario, que en presente es en el çielo, de que espero a de tener Vm. gran
premio de Nuestro Señor por la intercesión de nuestra madre Santa Theresa.
Todos los remití a Madrid y espero an de ser bastantes para que se consiga la
licencia que tanto deseo. También adbierto yo a los de Madrid lo que Vm. Me
dicçe del consentimiento de esa provincia y que basta sólo el de la villa y les
doy las raçones que Vm. Me refiere que en mi sentir son consluyentes. Las
plantas de la Casa y Vasílica, y lo poco que a de costar disponen de avitación,
celdas y oficinas conforme la declaración del maestro de arquitectura, vienen
famosas, y espero an de facilitar mucho este negocio, porque, si con tanta
hacienda y con tantas çircunstancias se nos negase la liçencia, no allo se pueda
conceder ninguna. Dios lo disponga como más convenga para su servicio.
Conseguida la liçencia, como espero, trataremos de la Fundación y, si yo hubiese
vendido los frutos que tengo detenidos, pagaré de muy buena gana los dos mil
ducados para que se de satisfacción a la villa, al inquilino y a la señora;
y cuando no los deviera, si me allara con ellos y sin empeños, los diera de muy
buena gana de mi hacienda para que no cesare ni se detubiese tan santa
Fundación. Y si no huviese vendido los frutos, mientras los vendo y doy entera
satisfacción, haré scripturas de pagar todo lo que la villa quisiere; en fin,
llegado el caso dispondremos todo lo que se pudiere en orden a la satisfacción
de mi parte, que la deseo infinito, y a que se ponga en efecto, Fundaçión que
esperamos a de ser tan de autoridad de esa villa y del servicio de Dios que g. a
Vm. como deseo.
V.s.m. de Vm.-
Diego, obispo de Pamplona.
Peralta, 8 de
febrero de 1662
He estimado
infinito su carta de Vm. de último de pasado por las nuebas que Vm. da de su
salud y la de todas esas señoras c. m. b. Y ruego a Nuestro Señor la tenga
muchos años. Tanto como Vm. deseo yo ver açabada esa Fundación y satisfacer lo
que devo a la villa, y satisfacer, cuanto antes, que ya boy dando orden se
vendan los frutos solo para este fin. También ablé en Oyón con el padre
carmelita, maestro de obras, el cual estava de partida para las Batuecas, con
ebediençia de su general a traçar una fundación, y me ofreció volver para
Quaresma y que al istante yría a disponer esa,y yo, en ajustándose y
executándose esa traça me diere, partiré al punto y assí agradezco a Vm. el
cuidado que tiene en prebenir los materiales, y le suplico lo continúe. He
visto el capítulo de la pretensión de doña Magdalena San Joseph y la Just
y le remito al vicario general para que le heche a pasear, y en todo lo demás
que Vm. me ordenare asistir con fina voluntad a lo que fuere de más utilidad a
esa Acienda y servicio de V.m. a quien guarde Dios como deseo.
Peralta y
febrero, 8 de 1662
Diego, Obpo de Pamplona.
Pamplona, 12
de abril de 1662
Sr. Domingo
de Hoa.
El Padre fray
Pedro de Santo Tomás, carmelita descalzo, insigne maestro de obras y gran
traçista
y portador desta, ba, por haverselo yo suplicado, a ver y dar la traça para la
avitación de nuestra monxas. Suplico a Vm. que le hospede y regale mucho y le
embíe contento con su travaxo y que cuanto antes se execute lo que disousiere,
para que, con aviso de Vm y de estar todo dispuesto, yo parta luego a poner por
la obra el traer y reçevir las monxas que fueran necesarias, que lo deseo
sumamente por ser cosa tan del servicio de Dios, que guarde a Vm en compañía de
las seroras, c. m. b.
Diego, Obpo de
Pamplona.
San Sebastián
18 de abril de 1662
Yllmo señor:
la carta (que) Vs. I. se sirvió escrivirme con el P. Fr. Pedro de Santo Thomas,
recibí el viernes 14 deste, que llegó acá; Después de aver reconocido la casa de
Santa Ana y reparado en la disposición que tiene para el intento de la
Fundación, ayer lunez 17 deste se resolvió y començo a derribar los tabiques
viejos para labrar los nuevos que se an de hacer con las dibisiones de celdas y
demás pieças, para las cuales se alla raçonable capaçidad; y el padre (parece la
tiene buena y entiende bien deste ministerio) diçe acomodará 16 celdas de a 11
pies, demanera que sirvan para adelante y sean permanentes, aunque se ensanche
el conbento con tiempo, como si ahora se hiciera nueba planta; y con esto y
algunas ruinas que se an allado en los frontales, será necesario gastar bien y
más que al doble que lo apuntó el maestro de aca
que no encarbó (¿) tanto esta obra quanto a Vs. I. se embio la memoria.
Para que yo
corra bien y asista a esto con puntualidad, suplico a Vs I. como dueño de esta
haçienda de doña Simona de la Just, me embie una orden para que, como
administrador della, ponga en execución todo lo que traçare y disousiere el
padre fray Pedro, pagándolo todo de lo procedido destos vienes. Y porque este
padre, con ocasión de aver venido en compañía de otro religioso
natural de esta ciudad, título que le había concedido Felipe IV el día 7 de
marzo de este año, se alojó en casa de unos hermanos del compañero, sin embargo
de que le teníamos prevenido hospedaje entre don Martín de Ben –presbítero
beneficiado de las parroquias de San Sebastián y yo- será bien que VS I. se
sirva de ordenarme la satisfacción que a esto se ha de dar a quanto de… al padre
fray Pedro por el trabajo de disponer esta materia para que cumpla yo con lo
que Vs. I. me ordenara y quede corriente para mi data lo que en esto se gastare.
Guarde Dios a VS. I. por muchos años que sus criados hemos menester.
De San
Sebastián, 18 de abril de 1662
Suplico a Vs
I. se sirba demandar se mortifique la pretensión de doña Magdalena de la Just,
monja de San Bartolomé en que todavía insta.
Pamplona, 27
de mayo de 1662
Allome con
dos de Vm. muy gustosso por la buena salud que me diçe goça juntamente con las
seroras, cuyas mano beso, y por lo adelantado que la obra de nuestro combento de
que doy a Vm. y al padre fray Pedro infinitas gracias.
La campana
para él está comprada y pienso que en comodidas, porque es a tres reales por
libra. Procuraré remitirla quanto antes. Si con el dictamen del padre prior de
San Telmo viniere don Miguel de Obinetaa las órdenes cumpliendo con el examen,
le ordenaré, con mucho gusto por cumplir con él de Vm.
Ya tenía
noticia de que don Martín de Oloçzaga tenía dinero del prior de Ronçesvallesy
estoy haciendo las diligencias; y si Martín de Oloçaga tiene horden para poner
aquí la cantidad que tiene ay dicho prior de Roncesvalles, libran los dos mill
que yo devo a la Çiudad, en el presente. Don Christobal Gayarre de Atocha le
entregará al prior de Roncesvalles. Vm. haga diligençia, porque deseo salir
desta deuda. Guarde Dios a Vm.
Pamplona y 27
de mayo de 1662
B. s. M. de
Vm.
Diego,
Obpo de Pamplona.
Pamplona, 10
de junio de 1662
He salido de
un gran cuidado en saber que Vm recibió la letra de los 2.500 ducados de plata
que remití el correo pasado, y que está aceptada, porque en eso conocerán esos
señores he cumplido de mi parte con lo que me tocaba y no celarán, arrepentidos
de la merced que nos han hecho de dar lugar a frabicar en la cassa y basílica de
Santa Ana lo necesario para conformar la avitación de nuestras monjas. Vm me
enviará la carta de pago y recibo de dicha cantidad en la conformidad que Vm
dice como administrador de essos bienes y yo enviaré orden para Vm. entregue los
2.500 ducados a la ciudad…
Si el
estafetero puede, llebará oy la campana grande; las chicas no están echas. En
aciéndolas se comprarán…
Pamplona y
junio 10 de 1662
B. s. M. de
Vm.
Diego, Obpo. de
Pamplona.
Nota
marginal: “Después de escrita esta, he visto la liçencia… general del consejo
para la Fundación, y della se hizo relación de la basílica y cassa de Santa Anna,
que era la ciudad propio, y que por ella se le dabva de la hacienda de doña
Simona 2.500 ducados de plata y el patronato; y con vista se nos da la lioçencia
y facultad para la Fundación, con que parece no es menester otra… Para el correo
que viene enviaré el libramiento para que Vm. luego entregue los 2.500 ducados
de plata a la ciudad… Deseo venga el padre fray Pedro que le he menester para
otra obra…”
Pamplona, 13
de junio de 1662
No ha llegado
aún el padre fray Thomas o por lo menos asta ahora no me ha visto. Quiero verle
para que me diga su sentir de nuestra obra.
Alegróme
recibiese Vm. la campana –llegó el día 10 y pesaba cuatro arrobas
menos tres libras
;hágase la lengua y el yugo y dispóngase el lugar donde se a de colocar, que yo,
cuando vaya, pues a de ser preciso, la bendiciré allá. Las dos pequeñas están
mandadas hacer. Remito la libranza porque Vm. entregue los 2.500 ducados a la
ciudad; y creo no es menester más facultad que la que da el rey para la
fundación, porque en ella se hace expresión de todo. El señor corregidor lo
verá. Y Vm. se servirá de emviarme recibo de los 2.000 ducados de plata para mi
resguardo con la cédula que yo tenía hecha a favor del amigo D. Juan Ratt (¿)
que está en el cielo. No se ofrece otra cosa más de que deseo desembarazarme
aquí para cuanto antes ir por allí…
Pamplona y
junio 13 de 1662
A las sus
seroras V. S. M.
Diego, Obpo de
Pamplona.
Pamplona, 15
de julio de 1662
Tres ducados
dava esta mañana porque llevasen la campana, y me enfadé porque no han querido
vajar de quarenta Rs. He dado al mayordomo orden para que la embie aunque sea
pagando dichos 40 Rs.; si no se vuelven atrás, yrá con esta. No dudo que no se
offreçieran asta concluir la obra gastos y reparos, pero ya no hemos de volver
atrás ni desmayar, porque a todo nos ha de asistir Dios por medio de Santa
Theresa, y doy gracias a Vm. por el que muestra en perfeccionarla dejándola
aljive, huertas y çerca, y sólo deseo desembarazarme de aquí para yr a dárselas
personalmente y asistirle en lo que faltare. Claro que si el azúcar mascavado
no es de provecho, no es raçon se compre; veamos lo que sale y lo que se va
descargando y, conforme a ello y lo que tengo escritop, obrará Vm. a quien
guarde Dios como deseo.
Pamplona, y
julio 15 de 1662
B. S. de Vm.
Diego, Obpo de
Pamplona.
Pamplona 12
de agosto de 1662
Heme alegrado
mucho de Vm por saber goça de buena salud que deseo y espero se le ha de
conservar nuestro m.s.a. por intercesión de nuestra madre Santa Theresa…He visto
la scriptura de donación echa por el general Oquendo
a mi señora doña Theresa, su muger, y con el sentir que Vm. me diçe de el Sr.
Corregidor, mi primo, y pareçse de Vm,. la buelvo a remitir con la aprovación.
Las obras
grandes no es fácil ajustarlas en poco tiempo y lo que Vm. a obrado parece
milagro; y por dos y cuatro meses, más o menos, siento es mejor dejarla en
perfección antes de que entren las religiosas. Y assí, no perdiendo tiempo, Vm.
yrá continuando, que yo, en estando en perfección, con avisso de V. m. me pondré
luego en esa ciudad desde cualquier parte que estubiere, y en el ynterín, yré
continuando la visita.
No se alla
aquí un limón; por vida que si los ay por allá, me envíe los más que
pudiere y quédesseme con Dios que la guarde…
Nota del
registro de Hoa: “Con la scriptura sobre la huerta de don Miguel de Oquendo. Por
averme allado fuera no respondí a esa carta de S.I. Con el ordinario del 21 de
agosto avisé del recibo de la scriptura y remití 500 limones, pagando el porte,
y costó todo 37 reales de plata.”
Diego, obpo de
Pamplona
Estella 4 de
septiembre de 1662
Alegrome
mucho goçe V. m. de entera salud, sea por muchos años. Allome en este ciudad
asistiendo a las Cortes y a su servicio de V. m.
No dudo que
la obra de nuestro combento se abrá adelantado lindamente. Vm. continúe su
cuidado de manera que se logre nuestro buen propósito, yo de mi parte tampoco
descuido en lo de las cuatro religiosas en el combento de san Joachin de
Tarazona, que han de venir por fundadoras; y como avisé en la pasada, escriví al
sr. Obispo pidiéndole licencia ordinaria; aún no he tenido respuesta juzgo que
Su Illma. se servirá darla.
Pamplona 6 de
enero de 1663
Señor mío:
con tan dulce y abundante regalo, como el de sus naranjas y limones, he tenido
dulces y regalos, principios y fines de Pascua y año…
Ya se va
llegando la primavera y yo deseo verme en ella para que con eso logre el deseo
de verme por allá, que hasta entonces no tendré gusto cumplido, siendo el mayor
que espero aver de B. S. M. y darle de voca las gracias de tantos fabores como
me hace y de lo mucho que ha trabaxado en essa función.
Una cosa he
reparado y es que ninguna de nuestras fundadoras save vasquence y parece que
necesitaban de alguna que lo ablase y entendiese. Dígame Vm. su sentir en esto.
Y quédese ahora con Dios que me lo guarde como deseo.
Pamplona y
enero 6 de 1663
B. s. m. de
Vm.
Diego, Obpo de
Pamplona.
Pamplona 17
de marzo de 1663
Pesaríame
infinito que al allarme este correo sin carta de Vm. fuese por falta de salud,
que se la deseo como a mi mismo, y si fuera sentido de no haber ordenado a los
ahijados…, porque creo que no querrá Vm. que yo obre contra mi conciencia … En
pliego del conde de Ablitas escribo a la ciudad, porque vino por su mano la
carta, y quiere vaya a por ella. Pretende (será solicitada de acá) que las
fundadoras sean deste convento; de aquí es ya tarde por el empeño hecho con las
de Tarazona y porque a los principios solicité yo esas y el general no quiso dar
licencia y con el provincial tuve aquí mis vargas sobre el caso porque ni
quieren dar sus monjas para fundaciones que no sean de su obediencia, ni quieren
fundaciones donde no aya de aver frailes de la misma religión. Con que la
pretensión de la ciudad po podrá tener efecto. Irán las nombradas. Llebaremos
dos de Zumaya, con que ocurrirá a todo y daremos gusto a la ciudad, y Vm. lo
espresse así, que conviene al servicio de Dios que guarde a Vm y de mui buenas
Pascuas de su Resurección.
B.s.m. de Vm.
su servidor y amigo.
Diego Obpo de Pamplona.
Pamplona, 26
de mayo de 1663
Ya llegó el
día Santísimo del Corpus y yo quedo disponiendo mi viaje y despidiéndome para
él; arele en la forma que tengo avisado, y avisaré el día que ubiere de llegar a
esa ciudad.
Heme llegado
saber que la Madri Priora de nuestro nuevo convento aya escrito a Vm. la aya
respondido y que aya sido tan curiosa que aya solicitado saber la disposición
del convento. Al punto que llegue a esa ciudad embiaré orden para que partan,
que ya es tiempo, y yo he menester ganarle para continuar la visita y
confirmación de esas montañas de Navarra. Estimo el regalo de las alcachofas,
que lo es para mí de suma estimación y viniendo de la mano de Vm.
Nombramiento
de capellán.
24 de julio de 1663
Don Diego de
Texada y Laguardia, por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica, obispo
de Pamplona… Por cuanto la priora, religiosas y
convento de Santa Ana… a sido
nombrado y presentado don Pedro Obañanos, presvítero de esta ciudad, por
vicario
y
capellán de dicho convento con salario de cien ducados de vellón al año
y un cuarto de la casa para su vivienda y obligación de servirlas de tal
vicario
y capellán, y confesar las dichas religiosas y administrarlas los Santos
Sacramentos y deçir y celebrar una misa en cada día de precepto por el dicho
combento y yntención de quien lo fundó quedándole libre los demás días de
trabajo ara que pueda celebrar misa en ellos el dicho capellán a su intención.
Y por tanto admitiendo el mismo nombramiento, demos comisión liçencia y
facultad al dicho don Pedro de Obanos para que pueda servir de tal vicario y
capellán, cumpliendo con las obligaciones referidas… acudiéndole las dichas
religiosas con el salario y lo demás referido; y así bien le damos facultad para
que, si tuviese algunas capellanías
con obligación de decir misa en otras iglesias, las pueda decir y celebrar en el
dicho Combento de Santa Ana, para lo cual le dispensamos y comunicamos en la
mejor vía que podemos y debemos, sin que se traiga en consecuencia para los
demás vicarios y capellanes subçesores; y mandamos a todas y cualesquiera
personas assí eclesiásticas como seglares desta ciudad y obispado, tengan,
conozcan y reputen al dicho don Pedro de Obañanos por tal vicario y capellán y
le guarden los honores, exençiones y libertades que le sean devidas pena de
excomunión maior y de doscientos ducados.
Dada en la
ciudad de San Sebastián a veinte y quatro de julio de mil seiscientos y sesenta
y tres
Diego, Obispo
de Pamplona
Por mandato
del Obispo, mi señor. Miguel de Ollo, secretario.
Pamplona, 10
de septiembre de 1663
La monja que
ajustamos fuese desta ciudad
es la portadora desta. Lleba en plata lo que corresponde a 100 ducados de
vellón, una arroba de cera y su cofre son sus alaxillas. Dexa hecha escritura
de pagar al tiempo de la profesión 400 ducados de plata y los alimentos del año
del noviciado, que será lo que fuese estilo o lo que estas santas señoras
dispusieren. En las que les escribo les doy comisión para que las dé el hávito
su vicario o el de Santa María. A de ser esta señorita una religiosa de
importancia.
Vm. me haga merced de disponer la reciban luego y guardese con Dios…
Diego Obpo. de
Pamplona.
Galilea, 20
de noviembre de 1663
Salí a ocho
deste de Pamplona para este lugar a toda prisa por pedirla una diligencia que
era necesaria hacerla para abrir puerta para que Juan Joseph
entre en el colegio. Y aunque tengo ajustada esta materia, puede correr riesgo
si falto de acá; y assí me veo obligado a quedarme asta verla del todo
concluida.
En la
remisión de las perdiganas he andado yo tan galante como Viguera, pues la
brevedad del viage no dio lugar a embiarlas, y no sólo soy desgraciado en eso
sino también en las órdenes de su hijo pues esta Navidad no podré volver a
Pamplona y acá no puedo celebrarlas. Abiso a Pamplona para que remitan a Vm. la
publicata
y si se le hiciera largo el esperar a que yo buelba le remitirán reverendas
que yo ni esas puedo despacharlas acá.. Y assí Vm. avise de lo que más fuere su
gusto, pero no quede duda que el mío será servirle siempre y en todas partes.
Ya tiene don
Joseph Vergara orden para remitir a Vm. los manguitos para las señoras Ysabelas
y la Vicentica; si no los huviere recivido, abise que buelva a instar. En lo de
la llave ya me parece estará todo ajustado conque no se me ofrece qué decir
hasta tener aviso. Esto me lo puede dar Vm. por Pamplona, que de casa me
remitirán las cartas.
Guarde Dios a
Vm. muchos años.
Calahorra, 7
de diciembre de 1663
Bien juzga el
Sr. Vegete
que por hallarme en mi tierra y casa estaré muy gustoso, pero lo juzga mal,
porque todo es trabajar y rebentar sin tener tiempo par juzgar unas cargadillas;
pero ay salud y me alegro mucho de que VM. la goce, que sea por muchos años,
años en compañía de las señoras Ysabelas y Vicentica, a quienes beso la mano con
todo cariño, y me parece las tendrán en abrigo porque me escribe don Joseph
Vergara que remitió ya los manguitos.
Yo he de
volver a Pamplona en breve y si Vm. gustale ordenare enyonces a su hijo, y si no
le remitirán las reverendas. Alegrome que la señora aya reducídose a dejar las
llabes con que juzgo a las madres contentas y gustosas.
Guarde Dios a
Vm muchos años como puede y deseo.
Calahorra y
diziembre 7 de 1663…
Puedo
asegurar a Vm que le enbidio el buen tiempo y umor que gasta, y confieso que
para mi todo es… y travaxar, como lo ha dicho en el viaxe y ahora en esta
ciudad, porque su Magestad me manda le sirva en los cargos de Virrey y Capellán
General deste Reyno, con que me tienen Vm. acá algún tiempo más y siempre a su
servicio.Alégrome de que Frazquillo aya ido a Bayona a ordenarse y de que las
seroras Ysabellas… queden gustosas con sus manguitos y me pesa que a la madre
priora y essas religiosas no le pruebe la tierra; querrá Dios que mexoren y que
queden gustosas y con salud. Vm. me las consuele mucho.
Veo los
lances y contiendas que han pasado con la serora; lo acertado a sido echar
nuebas llabes que podrá ser que con eso se aquiete.
Ya escribo a
don Ylarión dándole las gracias y por su carta podrá Vm. saber lo que he obrado
en mi viaje, pues no tengo lugar para referirlo en todas.
Guarde Dios a
Vm como puede y deseo y le de muy alegres Pascuas en compañía de las seroras
Ysabellas y Vicentica cuias manos beso.
Pamplona, 29
de diciembre de 1663
De muy buena
gana señor vegete tomara yo de criar buen umor entre sardinas y berçicas; y
aunque se gasta mediano, envidio el que Vm. tiene, de que no me pesa, ni menos
que se halle con buena salud; que se por muchos años y con nuebas della he
tenido muy gustosas Pascuas, y deseando tenga Vm. las de Reyes muy alegres.
Mejor que el
palo de acebo e sabido empuñar el bastón, como Vm. bien lo sabe, y ahora sólo
deseo gobernarle como más dea del servicio de ambas Magestades. Alegrome que Vm.
se alle ya con su Frazquillo, viéndolo ordenado, y de que las señoras Ysabellas
y Vicentica, cuias manos beso, se hallen tan gustosas, y la madre priora y
compañeras ya más alentadas.
Mucho siento
la tenacidad de esa señora: Y si no trata de conformarse con la raçon será
forçoso mortificarla; tengo por cierto se ajustará todo sin llegar a esos lançes.
Guarde Dios a
Vm como puede y deseo.
Pamplona y
diziembre 29 de 1663.
Pamplona, 12
de enero de 1664
Amigo y Sr.
mío.: recibo la de Vm de 8 del corriente por mano de Martín de Recalde, y en la
pretensión de la bara de alcalde del lugar de Barabar asta ahora no han traido
los despachos necesarios para hacer la gracia que Vm. me pide; pero en llegando
la ocasión procuraré tener particular atención y de modo que su ahixado goçe de
buena salud en compañía de las Sras. Ysabellas y Vicentica, cuias manos beso.
Las madres no me han escrito correo, si bien me huelgo se hallen buenas. No se
ofrece otra cosa particular ni hay cosa de nuevo de que avisar.
Guarde Dios a
Vm. muchos años como puede y deseo.
Pamplona y
Henero 12 de 1664.
Diego obispo ellecto
Arzobispo de Burgos.
Pamplona, 26
de enero de 1664
Gran dicha es
tener a su lado a Asmodeo, pues con lo que pronostica el gabacho le ha abisado
para que se disponga de los abrigos, de versitas, nabos y capones, repastados de
maíz y esto bien pude ser pobreça, pero es con regalo. Yo tengo aquella porque
los gastos han crecido; cesaron las rentas del obispado y no trae ningunas el
virreynato, pero me falta este otro (regalo). Y aunque alguna vez le haya, no
puede ser con gusto, porque los embaraços bo dan lugar para ello. Sobre todo me
alegro que Vm. y las señoras doñas Ysabellas y Vicentica, cuias manos beso,
goçen de buena salud y de que las madres se allen con alguna mexoría, y de
verdad que la Madre Sopriora me causa cuydado y sin duda debe de ser el mayor
dolor la memoria de su Taraçona. Dios la consuele y la conceda lo que más sea de
su servicio y guarde a Vm muchos años como puede y deseo.
Pamplona y
enero 26 de 1664.
B. s. m. de
Vm su amigo y servidor.
Diego, Obispo ellecto
Arzobispo de Burgos.
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