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Desaparecido el viejo trujal que
vino funcionando en Galilea a lo largo de media centuria, los olivareros de
Galilea se vieron en la necesidad de construir una nueva almazara que
viniera a sustituir aquellas viejas instalaciones en cuyo solar se
enseñoreaba el flamante frontón municipal.
Así, entre los años 1996 y 1997 se crea una sociedad
agrícola con la finalidad de levantar un trujal que permitiese la molienda
de oliva propia, y si se terciaba, también la de olivareros locales o de su
ámbito de influencia. Así es como nació esta nueva empresa, que en el último
lustro ha elaborado miles de botellas de aceite "de Galilea" y que poco a
poco se va haciendo un hueco entre las empresas del sector, siendo, en estos
momentos, pionera entre las almazaras de la Rioja Baja y gozando de un
prestigio bien ganado por la alta calidad de su producto. |